martes, 19 de mayo de 2009

Las letras lloran, ha muerto Benedetti.

Ha muerto Mario Benedetti, tenia 88 años, era de esperar, aun así me parte el corazón.

La primera vez que cayo algo de benedetti en mis manos, no fue un libro de poesía, fue una cinta de música; "a dos voces" (1985) donde Mario recitaba hacíendo un maravilloso dúo con Daniel Viglietti, con quien compartio exilio.

Desde entonces compre sus libros, creo que el primero que leí fue su obra de teatro "Pedro y el capitán", a mis diez y pocos me conmociono, recuerdo perfectamente la primera poesía "hombre preso que mira a su hijo", con "táctica y estrategia" ligabas seguro y me aprendí de memoria "no te salves".

Benedetti escribía, lo ha dicho, para esclarecer la mente de un individuo, del ciudadano de a pie. “Las causas en las que creo y que son derrotadas son las que me impulsan, porque gracias a que las defiendo puedo dormir tranquilo. No me siento derrotado en cuanto a mis creencias ideológicas y voy a seguir luchando por ellas. Sin éxito, eso sí”, aclaraba el escritor con los pies en la tierra, pero con la mirada siempre enfocada hacia ese horizonte de utopías que abrazó desde joven.

Decía que “Entre la literatura y la revolución, la prioridad es la revolución”.


Adiós Mario.


NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


1 comentario:

Alejandro A dijo...

Excelente entrada compañero. Un abrazo